Apartamentos Turísticos Alhambra

La Alhambra

Alhambra. Vista general desde el Albaicín.

Se ha dicho que la Alhambra es el conjunto monumental hispano-árabe más importante de cuantos se mantienen en pie, siendo el monumento más visitado de España.

Su nombre ha sido tomado por ciudades, coches, productos, tiendas, y en general se encuentra la palabra Alhambra en todas las partes del mundo. Quizá porque su nombre va unido a un recuerdo de belleza, sensualidad, romanticismo o misterio.

No es de extrañar que hayamos tomado ese nombre para nuestros apartamentos.

La llegada a la Alhambra (a pie) se hace paseando por sus bosques que refrescan al viajero quien, atravesando varias puertas, la de las Granadas, la de la Justicia (con bella leyenda), llega a una explanada donde a un lado se encuentra la Alcazaba y al otro, los Palacios.

No deje de visitar la Alcazaba y disfrutar de las vistas (y tocar la campana si puede) en la Torre de la Vela, y pasee al bajar por el Jardín de los Adarves o de los Poetas.

Pero si desde la explanada atraviesa la bellísima Puerta del Vino, nos encontramos con la espectacular mole del Palacio de Carlos V que, aún siendo un edificio de singular belleza por situar un gran patio circular en el edificio cuadrado, lo que no tiene precedentes en la arquitectura del Renacimiento, quizá no se encuentra en el lugar adecuado por haber robado parte a los Palacios de la Alhambra. No deje de verlo y si tiene ocasión acuda a algún concierto en su gran patio.

Rodeándolo entramos en los Palacios. Realmente son tres: el del Meswar, donde trabajaba la alta burocracia del reino, el de Comares, también llamado del Serrallo, y el de los Leones, llamado también el del Harén.

Del primero no podemos perdonar el Oratorio, con bellísimas vistas al Albayzín (descubra nuestras Apartamentos desde cualquiera de los balcones de las salas que vamos a visitar), y de donde pasaremos al Cuarto Dorado en cuyo patio encontramos la monumental fachada del Palacio de Comares, suprema manifestación del arte nazarí.

Aún sorprendidos por tanta magnificencia, tras un recodo, aparece inundado de luz el bellísimo Patio de los Arrayanes, donde desde uno de sus lados, junto a una fuente que mana agua casi en silencio, se puede admirar la enorme Torre de Comares que alberga en su interior el más noble y hermoso salón de la Alhambra llamado Salón de Comares, Salón del Trono o Salón de Embajadores pues en él el Sultán ejercía como tal sus funciones bajo una elevadísima techumbre, obra maestra de la carpintería nazarí, donde se encuentran representados los siete cielos del paraíso musulmán.

Pero aún nos queda por disfrutar del Palacio de los Leones. De bruces tropezamos con su patio, uno de los lugares más bellos y sugestivos de la Alhambra, adornado con 124 esbeltas columnas de mármol y dos templetes desde donde se contempla la fuente que, soportada por doce leones, da nombre al patio y al palacio. Cuatro salas lo rodean: la Sala de los Mocárabes, de los Reyes, de Dos Hermanas y de los Abencerrajes, esta última con una trágica leyenda.

Mucho nos queda por ver como el poético y romántico Jardín de Lindaraja, el Peinador de la Reina, y luego, en los jardines exteriores, las torres que rodean el conjunto palacial y de las que hemos tomado el nombre para nuestros apartamentos: De los Picos, las Infantas, la Cautiva…

De allí pasaremos a los Jardines y Palacio del Generalife… Más de un día precisamos sólo para disfrutar de la Alhambra.